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Las cosas más pequeñas son las más grandes

Las cosas más pequeñas son las más grandes

Para los padres puede haber cosas que nos parezcan totalmente insignificantes pero que para nuestros hijos sean lo más grande y lo más importante que existe en ese momento. También es posible que existan gestos que para ti no signifiquen nada pero que para tus hijos sí tengan un significado mucho más profundo. En realidad, la vida está llena de pequeñas cosas que hay que aprender a disfrutar y valorar para poder continuar hacia adelante.

Las cosas más pequeñas son las más grandes

Para los niños lo más pequeño para ti puede ser lo que marque la diferencia en su corazón. Por ejemplo, si te dibuja y te regala ese papel con todo su amor, dale la importancia que realmente se merece… Ese dibujo, no importa si está mejor o peor dibujado, lo que realmente importa es todo el amor que tiene entre sus trazos, porque no hay cuadro más bonito en el planeta que el dibujo que le hace un hijo a su madre (o padre).

Lo mismo ocurre si tu hijo quiere explicarte algo y aún le falta capacidad para poder expresarse adecuadamente. No intentes acabar todas las frases por él o no restes importancia a lo que te está diciendo por tonterías que te parezcan. Para él, que está haciendo un esfuerzo importante para comunicarse contigo, quiere explicarte cosas que son grandes en su corazón. Por eso, escúchale con toda tu atención y presta tu amor más profundo a cada una de sus palabras

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Pequeñas cosas para ti que son grandes para tus hijos
22 ejemplos de cosas pequeñas pero grandes para sus corazones

A continuación, te vamos a poner a modo de ejemplo un listado de esas pequeñas cosas que pueden serlo para ti, pero que en realidad, son grandes para tus hijos. Así, la próxima vez que te encuentres en la situación en que tus hijos quieran compartir contigo esas ‘cosas pequeñas’, podrás darte cuenta de la magnitud que realmente tienen.

Que te pongas el collar de macarrones que te hizo para irte a trabajar (aunque te lo quites al salir por la puerta)
Tener cosas que están ricas en la nevera para cuando un niño se siente triste (pero inculcando buenos hábitos alimenticios siempre)
Ir a dar un paseo en familia
Jugar con tus hijos de forma individual cada día
Poner notitas en el almuerzo de la escuela
Ser flexible ante las normas
Decir más veces ‘sí’ y menos ‘no’
Mostrar entusiasmo en las cosas que les gustan
Calmarle ante una rabieta
No reñirle siempre que ves su habitación desordenada
Hacer vídeollamadas con familiares cercanos
Permitir que abra su paraguas cuando tiene 4 años y no está lloviendo, porque también sirve para ‘hacer sombra con el sol’
Hacer manualiades juntos
Tener una mascota adoptada y darle todo el amor del mundo
Permitir que tus hijos se equivoquen pero estar a su lado para guiarles (sin hacer las cosas por ellos)
Permitir su espacio cuando llega de la escuela enfadado, pero hablar sobre lo que le ocurre en la hora de la cena
Tener rituales y tradiciones familiares, como los domingos de pizza nocturna o el paseo en bicicleta los jueves por la tarde
Pedirle a los hijos que te enseñen a hacer algo
Elogiarle cuando hace las cosas bien y acompañarle cuando tiene dificultades
Contarle cuentos por la noche
Permitir que escoja su propia ropa para vestir del armario
Disfrutar de las pequeñas cosas diarias desde el corazón: hacer dibujos juntos, echar salsa en los macarrones en forma de corazón, cocinar juntos, ver una peli abrazados… etc.
¿Cuáles son todas esas pequeñas cosas que en realidad son lo más grande que tienes en tu vida y con lo que realmente disfrutas al lado de tus hijos?

*FUENTE ETAPA INFANTIL.

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